Ranking de pasaportes de los países Schengen 2026
Diferencia entre los rankings
Clasificación Schengen Ordena los pasaportes de los países Schengen únicamente frente a los demás países Schengen.
Clasificación global Muestra la posición mundial de esos mismos pasaportes.
Países Schengen: historia, estructura y fortaleza de sus pasaportes
Los orígenes del espacio Schengen se remontan al acuerdo firmado el 14 de junio de 1985 por Francia, Alemania Occidental, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo en la localidad luxemburguesa de Schengen. El objetivo era eliminar de forma gradual los controles fronterizos entre los países participantes y crear un espacio común de circulación. El Convenio de Schengen, que estableció las normas de aplicación, se firmó en 1990 y la supresión efectiva de los controles en las fronteras interiores comenzó en 1995. Con la incorporación posterior de países de Europa Central, Septentrional, Meridional y Oriental, el espacio fue ampliándose, y Bulgaria y Rumanía pasaron a ser miembros de pleno derecho el 1 de enero de 2025. Actualmente, el espacio Schengen está formado por 29 países: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Croacia, los Países Bajos, España, Suecia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Hungría, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, Grecia, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
El espacio Schengen no es lo mismo que la Unión Europea; Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza forman parte del sistema Schengen aunque no pertenecen a la UE. En cambio, Irlanda no se ha incorporado al espacio Schengen y Chipre todavía no ha alcanzado la fase de plena integración en la que se eliminan por completo los controles en las fronteras interiores. El sistema se basa en la supresión de los controles habituales de pasaportes en las fronteras internas, la aplicación de normas comunes en las fronteras exteriores y una política de visados compartida para las estancias de corta duración. Los países también cooperan en materia de seguridad, coordinación policial, lucha contra la migración irregular, colaboración judicial e intercambio de datos a través del Sistema de Información de Schengen. Cuando existe una amenaza grave para el orden público o la seguridad, los Estados miembros pueden restablecer temporalmente los controles en las fronteras interiores bajo determinadas condiciones y durante un periodo limitado.
Los pasaportes de los países Schengen suelen ser sólidos porque la mayoría de estos Estados cuentan con economías estables, instituciones públicas desarrolladas, sistemas de identificación fiables y amplias relaciones diplomáticas. El derecho de libre circulación reconocido a los ciudadanos de la Unión Europea permite a muchos titulares de estos pasaportes vivir, trabajar y estudiar en otros países de la UE, lo que refuerza considerablemente su movilidad. El bajo riesgo en materia de seguridad y migración irregular, el uso de pasaportes biométricos y el intenso intercambio de datos entre países también facilitan que otros Estados concedan exenciones de visado. Gracias a los acuerdos recíprocos de visado, las asociaciones económicas y unas relaciones diplomáticas consolidadas durante décadas, los países Schengen disfrutan además de acceso sin visado o con trámites simplificados a numerosos destinos fuera de Europa. Aun así, no todos los pasaportes Schengen tienen la misma fortaleza, ya que su posición mundial varía según factores propios de cada país, como la política exterior, los acuerdos bilaterales, la situación económica y el nivel de confianza internacional.
